Eva se puso en contacto conmigo porque le ofrecían este brillante y no estaba segura si correspondía a las características que le decían y estas a su vez, con el precio que le pedían. 

Una comprobado y ajustado esto, decidió que si bien el brillante era estupendo, la montura no favorecía nada su brillo y su talla y quería reformarlo para sacarle más partido.  

No, no quería un solitario y sí, si quería una sortija grande y brillantes que rodearan y ensalzaran la belleza del protagonista de la historia. 

Quería una pieza importante, que justificara la inversión hecha y potenciara su compra original.  

Pusimos el brillante central aislado en el centro para que recibiera toda la luz y la multiplicara a través de sus 58 facetas y acompañándolo hicimos dos cintas, una superior y otra inferior, con brillantes más pequeños engastados para acompañar el centro. Una galería de dibujo segueteada en el borde inferior terminó de darle el empaque que necesitaba la pieza. 

Y así es como el patito feo, después de un baño de rodio que hiciera brillar el oro blanco en el que se montó la sortija, se convirtió en un precioso cisne blanco y brillante. 

Y colorín colorado…

Utilizamos cookies propias y de terceros para poder mejorar nuestro servicio. Si deseas más información, consulta nuestra política de privacidad.
Abrir chat
¡Hola!
¿En qué podemos ayudarte?