TRANSFORMACIONES
Qué las hace tan especiales?
Escuchar la historia de cada pieza, de dónde viene, a quién pertenecía… conocer los gustos de la persona a la que va destinada, la manera de vestir, ver el tipo de piedras que tiene, su factura, su engaste y las posibilidades que tiene tanto técnicas como estéticas. Muchas veces hay varias posibilidades de transformación, y hago varios dibujos, siempre a mano alzada, para ver con cual se identifica más el cliente, siempre acompañado de su presupuesto. Hay veces que requiere cambio de piedras, y tenemos uno de los más amplios surtidos de piedras naturales para escoger en función de su color, talla, dureza, estética…
El dar una segunda vida a cualquier pieza anterior, bien sea reformando o fundiendo y rehaciendo de nuevo es uno de los mayores placeres que me da esta profesión. Las joyas tienen su propio lenguaje y cuando las sacas de las cajitas donde acumularon polvo durante tantos años, respiran agradecidas por devolverles su brillo natural.
Rebeca heredó una sortija con un precioso brillante de 1 Cte.
Quiso cambiar la forma de la cabeza, típica de los años 60, por algo más moderno, práctico y discreto y que a la vez realzara el tamaño y la calidad del brillante
Cons heredó esta sortija de oro blanco de su abuela. La perla era cultivada, pero las piedras que la acompañaban no eran buenos.
Decidimos simplificar al máximo el diseño, para enfatizar la belleza de la perla y darle un replica, pequeña, pero auténtica ,de un pequeño brillante.
El resultado es esta sortija cómo y practica y mucho más apropiada para la vida moderna de una muejr joven
Rosa heredó este broche de collar de su suegra. Al llevar dos vueltas veía dificil usarlo y además, había perdido la perla del centro.
La solución fue poner una bonita amatista talla redonda en el centro y utilizarlo como centro de pulsera de turquesas de dos vueltas. La combinación de los dos colores ( violeta y azul turquesa) quedó realmente bonita, no os parece?
Una sortija clásica, de los años 50, con una perla central, cmabió radicalmente su aspecto cuando le quitamos la perla y la reemplazamos por una turmalina verde talla rombo. Engastada en un chatón hecho a medida y adaptada en el centro, hizo que esta sortija tuviera una nueva vida
Una herencia y un desafío.
Un reloj de oro de caballero, con un armys muy complicado, hecho de pequeños trocitos de oro, como si fueran un mosaico. Le faltaban alguno y había que reproducirlos y convertir el reloj en una pulsera para mujer.
El reto consistió en montar pequeños bloques de piedras de color e insertarlas en el armys para lograr un efecto brazalete, consiguiendo así una explosión de color y alegría en un reloj clásico y sobrio de caballero.
Uno de los cambios más exigentes y que más me ha gustado hacer
Una herencia espléndida!
Efectivamente, estos pendientes eran una maravilla, pero cómo ,cuándo y con qué podría ponerlos un chica joven?
Unas perlas preciosas, muchos brillantes de diferentes tamaños y tallas, una elaboración intrincada…
Había que desenredarlos y conseguir dos piezas que pudiera usar según el momento, pero frecuentemente.
Resolvimos hacer unos pendientes precioso pero sencillos, que pudiera ponerlos cuando fuera más arreglada o con unos vaqueros, por ejemplo ,y un maravilloso broche que luciera en una solapa de chaqueta informal lo mismo que en un vestido de fiesta
Aprovechando los recursos que estos pendientes traían en cantidad!!
Marta tenía esta pulsera de zafiros azules en cabujón. Son oscuros y al ir engastados en chatón y tallados en cabujón lucían muy poco.
Ella quería convertir la pusera en unos pendientes y pensaba en algo con movimiento, ligeros y además quería aprovechar las piedras.
Estos fueron los pendientes que le hicimos con su metal y sus piedras.
Reto conseguido!!
Una sortija de nudo que no resulta práctica, pero que tiene los pendientes a juego que si que pone.
Qué hacemos? lo transformamos en un colgante y lo ponemos en un collar de perlas naturales pequeñitas, para que resulte funcional y práctico y siga yendo a juego de los pendientes
Hay veces que me traeis piezas pensando que son una cosa y al realizar el cambio en el taller, el fuego descubre secretos debajo de baños o pátinas.
En esta sortija parecía de oro rosa, pero resultaron ser varios metales diferentes: oro amarillo el brazo y plata la cabeza ,todo ello cubierto por un baño de oro rosa.
Decidimos seguir con la idea original de poner muchas pequeñas garras de oro rosa de 18 ktes alrededor de este espectacular Peridoto de 10 Ctes y dar un baño de platino al resto de la pieza.
El resultado es este contraste elegante de colores y texturas que realza el verde profundo de la piedra y le da una maravillosa categoría a una sortija realmente bonita
Lo reconozco: Los cambios de reloj de oro de caballero a pulsera de señora, son uno de mis cambios favoritos.
Este armys era de los clásicos que les daban a los empleados de banca al cumplir los 25 años trabajando en la empresa.
Al jubilarse, decidió quitar la caja del reloj y hacer una pulsera para su mujer. El hecho de tener doble brazo y hueco en medio nos facilitó la labor de encajar piedra de color ( amatista, citrino, peridoto…) engastadas en cajones de oro y soldadas entre si y al brazo.
El resultado es precioso y no tiene nada que ver con el original, no os parece?
Nuria quería unos pendientes negros.
Decía que eran difíciles de encontrar y que le daba miedo, por otra parte, que la piedra no le favoreciera demasiado.
El resultado fueron estos pendientes de onix en forma de gota alargada facetada y unas moissanitas como cabeza, engastadas en garras que le aportan la luminosidad que a Nuria le hacía falta.
Elegantísimos!
Mª José tenía este reloj de su madre.
Su sentimiento es algo que reconozco en muchas de vosotras. No quiero desprenderme de él pero yo no puedo utilizarlo como reloj porque no es funcional. Hacemos una pulsera que conserve su esencia pero me pueda poner?
Y efectivamente, aquí le tenemos. De nuevo cortamos la malla para insertar piedras de todo tipo ( siempre naturales) a lo largo del brazalete: zafiros rosa, tanzanita, turmalina…
Su madre y su joya siguen presentes en ella, pero ahora lo disfruta mucho más
Un par de pendientes de su madre que Paz quiso convertir en dos pulseras para compartir el recuerdo con su hermana.
Tipo tú y yo, le añadimos unas perlas grises barrocas y quedaron unas pulseras ideales, para poner a diario si se quiere y llevando el recuerdo permanentemente con ellas
Begoña siempre quiso una estrella polar.
Y su deseo se hizo realidad no con una, sino con dos estrellas!!
Estos pendientes que diseñamos con cuidado y mucho cariño, llevan 13 brillantes cada uno y son ahora, un imprescindible en su joyero
Otra versión del clásico collar de perlas reconvertido en un collar moderno, sin cierre y alargado con anillas de oro texturadas.
esta nueva versión renovada es mucho más ponible y combina con todo
Una pulsera sin mucho valor, pero con muchos recuerdos bonitos vincualdos a ella
Queremos repartir esos recuerdos entre varias personas. Como lo hacemos?
Haciendo estas pulseritas de macrame artesanal y repartiendo cariño entre todas
Marisol tenái esta típica sortija de media caña con cuatro garras sujetando un citrino ovalado con culata profunda.
El cambio fue a esta sortija tipo sello, de frente cuadrado, con el mismo citrino engastado con la culata hacia arriba ( aprovechando sus facetas traseras) que la hicieron mucho más moderna, pràctica, atractiva y cómoda de llevar
Chiqui tenía estos pendientes que no ponía. Quiso aprovechar los onix talla pera y los pequeños brillantes que llevaban para hacer una sortija, tipo tu yo que quedó así de bonita
La suegra de Monika le regaló estos pendientes, típicos de una determinada época.
Los corales estaban opacos y desgastados y el cierre, de ballestilla catalana, no era ni práctico ni quedaba bien puesto.
Reemplazamos los corales por unas amatistas centrales, engastadas en garras y transformamos el cierre en uno de pernio y presión, dejando así los pendientes vistosos, lucidos y muy prácticos!
Quién no ha perdido un pendiente? Una pena, porque eran precioso. Pero a grandes males, grandes remedios. Transformamos el pendiente que quedó en un colgante moderno y versátil, con una cinta de seda color rosa ( como la preciosa morganita que lleva como protagonista) regulable en altura para poder llevarla con diferentes looks.
Este es un cambio relativamente sencillo que trae muchas satisfacciones.
Sois muchas quienes teneis un collar de perlas de este tipo, ya sea propio o heredado y normalmente no encontrais el momento ni la ocasión de llevarlo tal como está.
Intercalándole anillas de distintos tamaños, formas y texturas, se consigue alargar y no depender de un cierre, y de esta manera modernizamos un collar que pasareis a poneros muchísimo.
Sortija clásica donde las haya. Camafeo y toda una estructura interna para sostenerlo. Cómo darle un cambio con una mínima invasión y aportando color?
Lo primero, sustituir el camafeo por uin ágata de un azul empolvado muy elegante, y al mismo tiempo, quitar la estructura interna que hacía que la cabeza se levantara por encima del dedo, transformando esta sortija en una pieza incómoda que constantemente se trababa en todo.
Os gusta el cmabio?
Qué hacemos con unos pendientes que no nos ponemos?
Podríamos transformarlos, cambiarles la forma para que fueran más ponibles, fundirlos y aprovechar el metal…
En esta ocasión, su dueña quería conservar la forma y aprovechar una cadena que tenía para convertirlos en una gargantilla.
Y eso fué lo que hicimos
Joyas guardadas que no te pones? herencias, restos, piezas pequeñas…?
Marta aprovechó lo que tenía por casa para hacerse estos pendientes tan bonitos de doble función. Pueden llevarse como botones sólos, o añadir el aro si se quiere.
Una muy buena optimización de todo lo que tenía por ahí!
Un tema recurrente entre vosotras: no me pongo estos pendientes. Qué podemos hacer con ellos?
Pues en este caso…estos pendientes mucho más modernos y ponibles con cierre de pernio y presión que favorecen e iluminan la cara.
Maite tenía este reloj de su madre.
A muchas nos pasa que no vemos la hora en estas esferas pequeñas. Pero ella no quería darle un cambio al reloj original.
Respetamos su idea y su recuerdo y tan sólo quitamos la caja, dejando el espacio concreto para poner una piedra. La encargue y talle expresamente para ella. Una preciosa Amatista cabujón de un intenso color violeta que contrasta con el oro amarillo dejando un brazalete elegantísimo y el recuerdo inalterable del reloj de su madre
El reloj de la suegra de Marta era precioso, pero poco funcional como reloj.
Ella quería conservar la joya y el recuerdo, pero convertido en brazalete.
Siempre le gustaron las aguamarinas, y utilizamos esta maravilla como centro, respetando la orla de brillantes que la rodean.
Resultado: una pulsera de oro blanco y brillantes con un toque color azul central que le da un nuevo aire y vida al antiguo reloj.
Otra herencia materna de la que es imposible prescindir, pero no es ponible tal como está.
En esta ocasión, quitamos la chapa de la pulsera ( su dueña quería conservar los eslabones tal y como estaban) y añadimos ágatas cornalinas de un color intenso y atractivo, que junto al oro amarillo le daban un aire mucho más moderno a la pulsera. Cercos irregulares envuelven cada piedra y se insertan entre los eslabones para completar un trabajo que gustó mucho
La sortija de la madre de Toño.
Os acordais de este tipo de piezas que llevaban una perla filipina grande, oval y alargada?. Pues esta era la sortija de la madre de Toño. Y el quería convertirla en un recuerdo que pudiera llevar puesto.
Un agujón para la solapa de su chaqueta de terciopelo negro era el cambio ideal para él.
Le añadimos un brillante y una perla gris para dar más protagonismo a la cabeza y utilizamos su metal para darle forma al agujón.
Y así lo luce feliz cada vez que sale al escenario a presentar o a deleitarnos con un concierto de copla
Un cierre de collar de oro blanco, perla cultivada y brillantes parecía poco aprovechado y merecía una visión más completa e importante de su categoría.
Convirtiéndolo en sortija, su lucimiento fue mucho más patente y su dueña disfruta más de él en esta nueva versión
Unos pendientes de oro pequeños y sin movimientos
Queremos enriquecerlos de alguna manera pero para que sigan resultando ponibles a diario.
Le añadimos unas amatistas talla redonda, cambiamos el sistema de cierre ( siempre un pernio y pesión van a resultar mejor ajustados a la oreja) y listo!!
Nuevos pendientes a estrenar
Una pulsera de eslabones de jaula, practicamente desmontada porque tenía muchos años pero regalo de alguien muy querido.
Cómo mantener el recuerdo y seguir llevándola con una apariencia más moderna?
Le pusimos unas amatistas talladas, con un color y un brillo precioso y el recuerdo seguirá permaneciendo vivo durante muchisimos años más
¿Tienes alguna pieza que merece ser rescatada del olvido?
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