Historias en forma de luz

 
 

Mi pasión por las piedras naturales

Historias milenarias en forma de luz

Desde siempre me han fascinado las piedras naturales.

Cada una es un fragmento único de la historia de la Tierra, formado durante millones de años en las profundidades de nuestro planeta.

En ellas veo belleza, misterio, fuerza y equilibrio. Son pequeñas obras de arte de la naturaleza que me inspiran y me acompañan cada día en mi trabajo como gemóloga y diseñadora.

Por eso, en mis joyas sólo trabajo con piedras naturales. No utilizo imitaciones ni piedras sintéticas o de laboratorio. Las imitaciones pueden parecerse, pero no tienen alma; no poseen la misma estructura, ni la misma energía,ni la misma autenticidad.

Las piedras sintéticas, aunque tengan la misma composición química, se crean en semanas en un entorno controlado y no contienen la huella del tiempo ni la complejidad natural que hace única a cada gema. El proceso a fuego lento de miles de años recibiendo energías, movimientos de tierra, depósitos de sustancias, mezclas de sustancias…es incomparable a cualquier proceso controlado en un laboratorio

 

Una piedra natural es irrepetible. Sus inclusiones, matices de color y pequeñas imperfecciones son parte de su historia y de su belleza. Son la prueba de que ha vivido, de que ha recorrido un largo camino antes de llegar a nuestras manos. No hay una piedra igual a otra. Los procesos cromáticos no son uniformes, los depósitos de sustancias en su interior ( inclusiones), tampoco son parejos dentro de la roca madre, y por tanto, al tallarla en varias piezas después, el resultado nunca será el mismo, aun tallándolas con la misma forma y medidas.

Esta singularidad es la que da sentido a mi trabajo; seleccionar personalmente cada piedra, comprender sus características y diseñar una joya que realce su esencia.

Más allá de su belleza ( aunque esta sea fundamental para este tipo de trabajo), las piedras naturales tienen un poder especial. Desde hace milenios se les atribuyen propiedades energéticas que pueden acompañarnos, aportando equilibrio, claridad, protección o vitalidad. Creo en esa conexión sutil entre la naturaleza y las personas y me encanta que mis joyas puedan ser, no sólo un adorno, sino también un talismán personal.

Para mi, cada piedra es un encuentro, y cada joya, una historia que merece ser contada

Quieres contar la tuya?

 
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Nadie como mi luz traspasa ella sóla la sombra…